Introducción a la hipnosis (II): Estadios y técnicas.

Tras dar algunas pinceladas que ayuden a desmitificarla, ahora me centraré un poco más en el proceso hipnótico en sí. Consta de tres estadios:

1) Sugestionabilidad 

La cual, como dijimos, tiene más que ver con el esfuerzo y habilidad del sujeto, que con el "poder" del hipnotizador. Hace referencia a la aceptación y comunicación de una idea (permitir ser dirigido por el hipnotizador), y sirve de predictor del comportamiento hipnótico.

Algunas técnicas de sugestión son: Balanceo postural, levitación del brazo, bloqueo de las manos, alucinación de sed, o el péndulo de Chevreul.

Explico brevemente ésta última. En ella, el sujeto debe sostener con la mano un péndulo, sobre un círculo dibujado encima la mesa. Se le pide que se concentre en el péndulo, y que lo dirija, mentalmente, hacia una dirección u otra. Y ¡voila!, funciona. Al menos en sujetos con buena sugestionabilidad.

 Como curiosidad, decir que algunas de estas técnicas, en cuyo trasfondo está el efecto ideomotor, recuerdan a juegos como la ouija (que es un simple juego de mesa, fabricado por la misma empresa dueña de Monopoly o Trivial), en cuanto a que el sujeto realiza movimientos automáticos sin ser consciente de que los provoca él mismo, con su propio cuerpo, y no ningún poder mental o ente sobrenatural. Personalmente, puedo decir que yo mismo me quedé perplejo la primera vez que experimenté algo así y, aunque en ningún momento acudiera a explicaciones esotéricas, si tuve bastante incertidumbre hasta que no se me dio la explicación pertinente. ¡No es para menos!

Por último, cabe decir que la sugestionabilidad es modificable, y con entrenamiento puede conseguirse un incremento de la misma.

2) Inducción Hipnótica.

A partir de este estadio es cuando se da el verdadero proceso hipnótico. Las técnicas dirigidas a la inducción hipnótica suelen combinar relajación, imaginación y ejecución motora.

La técnica de la moneda, la fijación ocular, la pesadez de párpados, la levitación de la mano, o distintas técnicas de relajación (aunque recordemos que para entrar en hipnosis no hay que encontrarse necesariamente relajado), se utilizan para este cometido.

Citando una de ellas, la pesadez de párpados, consiste en sugerir al sujeto sensaciones de pesadez en los mismos. También se le sugiere que, llegado un momento, no podrá abrir los párpados y caerá en un estado de "sueño profundo" (el término no es adecuado, pero puede ayudar como parte del ritual). Personas con buena sugestionabilidad no abrirán los párpados cuando se les pida que lo hagan, y caerán en ese "sueño profundo" (que ya digo que no es tal).

3) Profundización Hipnótica

Técnicas como el descenso por la montaña, el ascensor, la escalera, el descenso del brazo, o el método fraccionado, se emplean para lograr una mayor profundización, con el objetivo terapeutico de lograr que los cambios cognitivos, emocionales, perceptivos y comportamentales se estabilicen.

El método fraccionado, por ejemplo, consiste en inducir y desinducir a hipnosis rápida y repetidamente. Con esto se gana en sugestionabilidad y profundización en la hipnosis. Otras técnicas mencionadas hacen uso de metáforas (escaleras, ascensor,...) para lograr esta profundización.

Tras lograr esto, pueden presentársele al paciente situaciones que tenga que ver con su problemática. El objetivo es afianzar los cambios cognitivos, conductuales, etc, que se prentenden modificar.

Todo este proceso de cambio se da dentro del marco de un tratamiento más amplio escogido para tratar al paciente. Recordemos que la hipnosis se utiliza como coadyuvante (complemento), no como un tratamiento completo de por sí.


Para ampliar algo más, se puede consultar la siguiente bibliografía:


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Introducción a la hipnosis

La hipnosis es una técnica de intervención clínica utilizada por médicos, psicólogos o fisioterapeutas, en el tratamiento de problemáticas como el dolor crónico, adicciones, cirugía, recuperaciones de lesiones, depresión, ansiedad, insomnio, etc. Aunque es una técnica muy antigua, no adquirió rigor y sistematización científica hasta el siglo pasado.

Se podría definir como un proceso en el cual el hipnotizador guía al hipnotizado, ayudándole, a través de sugestiones, a alterar sus percepciones, emociones, pensamientos o conductas. Sin embargo, puede darse la hipnosis incluso sin la figura del hipnotizador (auto-hipnosis).

Su empleo complementario al tratamiento de elección ha demostrado reforzar la eficacia y disminuir el periodo de aplicación del mismo. Debemos desconfiar, por contra, de su aplicación de forma aislada, del tipo de las ofertas que se pueden ver, y más ahora que está de moda, sobre dejar de fumar con sólo una sesión grupal de 200 euros: casi seguro que no lograremos nuestro objetivo, y si lo hacemos, quizá no sea por el pseudo-tratamiento en sí.

Siguiendo por este hilo de uso fraudulento y/o mala divulgación, hay que señalar que la hipnosis no tiene nada de mágico, ni de paranormal, en contra de lo que mucha gente suele creer. Aunque uno puede entender esta creencia cuando se para a pensar en la visión engañosa que se da en los programas televisivos (¿quién no vio el conocido programa Flash Back?), teatros o diversos shows que la han tratado.

Nada más lejos de la realidad:

La hipnosis no sirve para recordar vidas pasadas (de hecho, estaría bien que primero alguien aportara una sola prueba de la existencia de esas supuestas vidas anteriores), ni siquiera para recordar mejor algo que sucedió en el pasado. Esto es debido a que, aunque es cierto que se gana en confianza en el propio recuerdo, no se gana en precisión, e incluso muchas veces puede darse lugar a falsos recuerdos. La supuesta re-experimentación que se realiza de la experiencia pasada tiene más que ver con las expectativas, creencias e influencias del contexto actual, que con una re-experimentación real. Y ni mucho menos podemos recordar eventos de una época en la que aún no teníamos un desarrollo madurativo suficiente para poder consolidar recuerdos (por ejemplo, en etapas fetales, o en la infancia temprana).

Por otro lado, el sujeto en hipnosis no está a merced del hipnotizador. Todas las acciones que lleva a cabo durante la hipnosis, las hace porque quiere, y si se le sugiere realizar algo que no quiere, no tendría por qué hacerlo. El sujeto es en todo momento consciente de lo que hace. Como apoyo a esto, además, tenemos que zonas frontales de la corteza (decisión, planificación) se mantienen activas durante hipnosis. Además, la inducción en hipnosis es más mérito del hipnotizado que del hipnotizador, y está relacionada con su capacidad de concentración e imaginación (no con el sueño, ni con credulidad o debilidad). Por tanto, no es algo pasivo, sino que precisa de un sujeto activo y esforzado en el proceso en el que se halla inmerso.

Por ahora, lo dejamos en esta introducción, y breve comentario de lo que no es la hipnosis. Más adelante, profundizaré algo más: fases, técnicas, etc.

Detectar la mentira: signos y métodos

¿Cómo reconocer cuando alguien miente? Pregunta del millón. Y especialmente importante en el contexto jurídico.

En principio, no hay ningún método, por sí solo, que garantice total fiabilidad. Aun así, los siguientes métodos muestran cierta eficacia (que se ve aumentada si se complementan entre ellos):

- Método fisiológico: Se centra fundamentalmente en el aspecto emocional, que debería delatar al mentiroso mediante la provocación de ciertos signos como el aumento del pulso cardiaco, de la tasa respiratoria o de la conductancia de la piel. Todos conocemos el famoso polígrafo. Los principales problemas de este método es que, por un lado, puede provocar falsos positivos, es decir, que detecte las alteraciones comentadas, pero estas no se deban a la mentira (sino, por ejemplo, a la excitación que pudiera provocar el recibir preguntas comprometidas). Además, también pueden darse falsos negativos, que se producen cuando la mentira no va acompañada de alteración fisiológica (puede darse en sujetos entrenados en técnicas de relajación, o en personas con psicopatía).

- Análisis de conducta no verbal: Análisis de expresiones faciales, gestos, contacto y movimiento ocular, etc. La desventaja de este método es la falta de apoyo empírico que garantice la fiabilidad de la correspondencia de un tipo de expresión o gesto con el hecho de mentir. Hay importantes diferencias entre personas en este aspecto, y habría que realizar estudios individuales del sujeto a evaluar. El uso de programas informáticos especializados contribuye favorablemente a la eficacia de la técnica.

- Análisis de contenido de las declaraciones: Mediante diversas técnicas, se desea analizar el contenido de la respuesta del sujeto. Empleando criterios como la estructura lógica o la cantidad de detalles, se pretenden encontrar patrones que revelen un posible engaño. Sin embargo, este método sólo ha conseguido detectar alrededor de un 70% de las declaraciones falsas.

- Por último, señalar que, a nivel neuroanatómico, técnicas que de registro de la actividad cerebral han puesto de manifiesto la especial implicación de regiones frontales de la corteza (importante papel en la planificación, autocontrol, etc) en la mentira, en comparación con sujetos que decían la verdad. Mediante este método, parece más difícil que una persona pueda enmascarar los signos que lo delatarían. Si bien, todavía no se lleva a cabo su uso en el ámbito jurídico, por ser un conocimiento aún no demasiado contrastado y por limitaciones prácticas. Y en cualquier caso, no podemos decir que se ha encontrado el “centro cerebral de la mentira” (que bien quedaría eso en un titular de prensa), sino simplemente un área que, además de en muchas otras cosas, está implicada en la actividad cognitiva que llevamos a cabo cuando mentimos.



(Langleben, 2000)

Y es que el engaño es toda una proeza evolutiva, que solo aparece a nivel rudimentario en especies cercanas a la nuestra. Exige ponerse en el lugar del otro, inferir lo que está pensando, y reprimir la espontánea respuesta verdadera para elaborar una mentira creíble. Es comprensible, por tanto, que esté implicadas algunas de las áreas más evolucionadas de nuestro cerebro.

No puedo terminar la entrada sin antes presentarme. Mi nombre es David, soy estudiante de último curso de Psicología, y me uno como nuevo colaborador del blog Espacio Sináptico. Intentaré aportar información y opinión que pueda resultar de interés a los amantes de esta ciencia. Me atrae la ciencia en general, la Psicología en particular, y concretando aún más, me interesa especialmente la rama clínica, jurídica y todo lo relacionado con la parte más biológica de la conducta (psicobiología, neuropsicología, etc). Esperando que mi humilde contribución del agrado de los lectores, me despido hasta otra ocasión. ;)


Todopoderoso escáner...

A través del blog de Ernie he descubierto esta plegaria al escáner de resonancia magnética, publicada originalmente en Neuroskeptic. No podía dejar de compartirla aquí.

Our scanner, which art from Siemens,
Hallowed be thy coils.
Thy data come;
Thy scans be done;
In grey matter as it is in white matter.
Give us this day our daily blobs.
And forgive us our trespasses,
As we forgive them that trespass onto our scan slots.
And lead us not into the magnet room carrying a pair of scissors,
But deliver us from volunteers who can’t keep their heads still.
For thine is the magnet,
The gradients,
And the headcoil,
For ever and ever (at least until we can afford a 7T).
Amen.
Ya sabéis, hay que recitarla antes de empezar para que el imán nos bendiga con buenas imágenes ;)

Juegos de palabras

En una calle de Castellón hay una especie de texto escrito en rotulador sobre una pared (y por lo que parece, en otras paredes de las calles cercanas). Digo una especie de texto porque aunque nunca he llegado a leerlo con detenimiento, ya que el autobús pasa demasiado rápido y no da tiempo, no parece guardar una coherencia que lo haga comprensible. El texto habla sobre Dios y (creo) si los humanos lo merecemos o no. Sin embargo, no es eso lo que me llama la atención, sino la primera línea:

DIOS EXISTE = EX-Y-ESTE

Lo que me llama la atención es la forma de descomponer la palabra EXISTE, de manera que parece que el autor haya extraído algún significado oculto de la misma. Que conste, yo no sé quién escribió esas palabras en la pared ni por qué, pero esa forma de usar el lenguaje me recuerda a un caso que vi en clase de psicopatología, un paciente con esquizofrenia que durante la fase activa de su enfermedad hacía también esta clase de "juegos de palabras". Por poner un ejemplo, se preguntaba por el significado de la palabra telepatía, y llegaba a la conclusión de que significaba patía por la tele.

Cuando pensamos en la esquizofrenia o en otros trastornos psicóticos, lo que nos suele venir a la mente son los síntomas más llamativos: las alucinaciones (especialmente auditivas) y los delirios. Los delirios constituyen un trastorno del contenido del pensamiento, la persona tiene creencias extrañas y muchas veces bizarras, cosas que es prácticamente imposible que ocurran en la realidad. En ese caso, la alteración se encuentra en qué piensa la persona. Sin embargo, la alteración puede encontrarse también en el cómo. Una persona con un trastorno psicótico no sólo puede pensar cosas extrañas, también puede pensar de modo extraño, y esas alteraciones en la forma del pensamiento se supone que se reflejan en el lenguaje de la persona. Por tanto, en un paciente con un discurso alterado, por ejemplo, muy pobre, un clínico supondrá que también el pensamiento se encuentra alterado y que es, como el discurso refleja, pobre. Si por el contrario el discurso es incoherente, la conclusión será que el pensamiento es incoherente.
Los juegos de palabras como los que comentaba al principio también constituyen un tipo de trastorno formal del pensamiento que consiste en usar las palabras de forma poco convencional o inventar pseudopalabras según las reglas de formación de palabras del idioma. Aunque inventar palabras no es en sí mismo patológico y de hecho muchas personas lo hacen (hacemos) por diversión, creo que en el contexto de un trastorno psicótico el uso del lenguaje de forma extraña o poco convencional puede tener su relevancia a nivel clínico. La razón es que, partiendo de la suposición en que se basa el diagnóstico de alteraciones formales del pensamiento (que el discurso refleja el pensamiento, algo que ha generado muchos debates), una persona que habla de forma extraña también pensará de forma extraña. Por tanto, puede que su forma de razonar no sea como la del resto del mundo, y que las conclusiones a las que llegue sean distintas a las que sacaría cualquier persona. Estas conclusiones extrañas pueden constituir la base de creencias también extrañas que, si se mantienen, pueden llegar a ser delirantes. Es decir, que una alteración en la forma puede llevar a una alteración en el contenido del pensamiento.

Venga, ya os podéis empezar a preocupar. :)

¿Cómo llegaste aquí?

Aunque parezca que tengo este blog abandonado, lo cierto es que lo tengo bastante en la cabeza, y una de las cosas que hago de vez en cuando es mirar las estadísticas. Hoy, viendo las palabras clave por las que algunos lectores llegaron aquí, he hecho una pequeña lista con las búsquedas que me parecieron más curiosas (escritas tal cual aparecieron, faltas de ortografía incluidas), como por ejemplo...
  •  que es un niño sinaptico
  •  peinarse a derecha o izquierda
  •  porque los horóscopos aciertan siempre
  •  raulespert
  •  como ignorar
  •  que es persona sinaptica
  •  chicas (y no sólo una vez…)
  •  chicas del espacio
  •  subliminal del gato feliz
  •  chicas que se pegan
  •  como se pegan las chavas
  •  obsesiones@ hotmail.com
  •  en suiza se acaba el mundo
  •  dibujos de hayas y picas
  •  FOTO SARCASMOS SHELDON
  •  sheldon es autista 
Esto me sugirió una preguntilla... ¿cómo habéis llegado vosotros hasta aquí? 

La psicopatología de Darth Vader

A pesar del tiempo que llevo sin escribir en el blog, esta noticia sin duda se merece una entrada, por combinar la psicología con el frikismo en su grado máximo, y haber conseguido publicar el resultado en una revista científica. Y ojo, no me parece mal. Creo que hacer el perfil psicológico de un personaje de ficción es sumamente interesante. En este caso, le tocó a Anakin Skywalker, más conocido como Darth Vader. El psiquiatra francés Eric Bui propone que la conducta de este personaje se puede explicar por un diagnóstico de trastorno límite de la personalidad (TLP). Este trastorno se caracteriza por inestabilidad en muchos ámbitos: emocional, en las relaciones interpersonales, en la autoimagen... Junto a la inestabilidad aparece una marcada impulsividad que puede ser muy problemática.
El DSM-IV-TR establece además los siguientes criterios, de los cuales la persona debe cumplir cinco o más para que se pueda diagnosticar el trastorno:
1. esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginado. Nota: No incluir los comportamientos suicidas o de automutilación que se recogen en el Criterio 5.
2
. un patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas caracterizado por la alternancia entre los extremos de idealización y devaluación.
3
. alteración de la identidad: autoimagen o sentido de sí mismo acusada y persistentemente inestable.
4
. impulsividad en al menos dos áreas, que es potencialmente dañina para sí mismo (p. ej., gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de comida). Nota: No incluir los comportamientos suicidas o de automutilación que se recogen en el Criterio 5.
5
. comportamientos, intentos o amenazas suicidas recurrentes, o comportamiento de automutilación.
6
. inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo (p. ej., episodios de intensa disforia, irritabilidad o ansiedad, que suelen durar unas horas y rara vez unos días)
7
. sentimientos crónicos de vacío.
8
. ira inapropiada e intensa o dificultades para controlar la ira (p. ej., muestras frecuentes de mal genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).
9
. ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves.

Bui, en su artículo, explica que Darth Vader cumple 6 de los nueve criterios. En primer lugar, el miedo a perder a su mujer (miedo al abandono) lo lleva a realizar acciones muy peligrosas o extremas, hasta el punto de traicionar a sus compañeros Jedi, lo cual se corresponde con el criterio 1. La inestabilidad en sus relaciones se muestra en cómo idealiza y luego devalúa a sus mentores Jedi. Tiene además dificultades para controlar la ira, y experimenta dos episodios disociativos en situaciones de estrés, en los cuales comete atroces asesinatos. Bui señala también repetidos comportamientos impulsivos y que el cambio de identidad de Anakin a Darth Vader podría ser indicador de una importante inestabilidad en la identidad y la autoimagen.
Dejando de lado lo acertado o lo pertinente de este análisis, ya que no tenemos forma de saber cómo se sentía realmente el personaje, me parece un ejercicio cuanto menos curioso y como dice su autor, tal vez sea útil para explicar lo que es el TLP mediante un ejemplo conocido.

Aquí el estudio en cuestión.