Me sube la serotonina...

...cuando me tomo Fluoxetina. Y es que esta sustancia, que constituye el principio activo del Prozac, es un antidepresivo del tipo ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina). Los estudios sobre depresión indican que los pacientes depresivos tienen menos cantidad de serotonina y de proteínas receptoras de esta sustancia en el cerebro. Este déficit parece estar relacionado con un síntoma central de la depresión, la anhedonia, o incapacidad para experimentar placer (con actividades que antes sí lo proporcionaban). Además, si se mantiene durante el tiempo suficiente, puede tener efectos sobre los sistemas de crecimiento de las neuronas afectadas, reduciendo su número y sus conexiones con otras neuronas. Por tanto, el tratamiento farmacológico se ha estado centrando, desde hace varios años, en normalizar el sistema de serotonina de estos pacientes. Lo que hacen los fármacos antidepresivos del tipo ISRS es inhibir la recaptación de la serotonina una vez liberada, es decir, hace que no se elimine tan fácilmente, con lo que permanece durante más tiempo en el espacio sináptico. Como resultado, el sistema serotonérgico se va normalizando y la serotonina empieza a sintetizarse de forma normal. Las modificaciones pueden llegar a ser permanentes si se mantiene el tratamiento adecuado y la dosis necesarias durante el tiempo suficiente (aproximadamente unos dos años), previniendo de esta forma recaídas. Sin embargo, esto resulta bastante difícil ya que los pacientes, al encontrarse bien, tienden a dejar de tomar la medicación o reducir la dosis.
Actualmente, además de los ISRS existen otro tipo de antidepresivos llamados duales que actúan no sólo sobre el sistema de serotonina sino también sobre el de noradrenalina, que parece estar implicada también en la depresión.
Los fármacos son una forma eficiente de tratar problemas como la depresión ya que son relativamente baratos y pueden ser recetados por el médico de cabecera. Sin embargo, aunque conozcamos los correlatos biológicos de la depresión, el desequilibrio químico no suele aparecer espontáneamente sino que es resultado de un cúmulo de variables como experiencias traumáticas, personalidad o estilos de afrontamiento. Por tanto, es muy aconsejable (al menos en mi opinión) combinar la medicación con una intervención psicoterapéutica que reestructure el funcionamiento cognitivo. Esta combinación de tratamientos es la que mejores resultados ofrece y mejor previene las recaídas.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

origen d'aquesta cançó versionà:

REGLA NEMOTÈCNICA per a estudiar apunts de psiquiatría de enfermería.

molt bona explicació,....t'has plantejat començar a publicar en revistes??
jejeje


Ceni.

irakolvenik dijo...

M'alegro que t'haja agradat, Ceni. Eres molt reforçant, saps? XD

Ernie dijo...

La verdad es que es curioso cómo, a pesar de que la gran triunfadora es la hipótesis serotoninérgica, existen tantos fármacos antidepresivos como teorías biológicas sobre la depresión. Como el bupropión, que es un inhibidor de la recaptación de noradrenalina y serotonina.

Ya verás, de aquí a unos años cocktails de inhibidores de monoaminas a tutiplén. ¿Te imaginas qué crack sería el laboratorio que consiguiera sintetizar (y comercializar!) un fármaco así de mixto?

Ernie dijo...

O que actuara solamente a nivel de 5-HT2, D2 y beta1.

Vaaaaa, qué parra XD

Cruz dijo...

bla bla bla bla bla...... :P

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Eso y todo drogados. "Lo que antes si era placentero..". El antes debe de referirse antes de escacharrarse el sistema serotominérgico que antes estaba niquelado, por no se sabe que mecanismo escacharrador.
Aunque pensándolo bien, el antes puede referirse a: morir mi hijo, sentir que ya no va a ser posible la ilusión que tenía, antes de llegar a la conclusión de ser un fracasado, antes de que me violaran, antes de estar a punto de morir. Claro, estos antes, cambian la percepción y la vivencia de la propia existencia. Reduzcamos eso a la serotonina, y venga a drogarse bien, para poder seguir tirando.
Eso si, de paso vamos a unas charlitas con el psicologo, que no nos va a hacer mal.....
En cualquier caso, muy interesante el blog.
Un saludo desde Tenerife.

Antonio Olives dijo...

Agradezco mucho tu visita a mi blog, y me ha encantado encontrarme con este tuyo, incluye información muy interesante de lo más variada. Pero al llegar aquí, me ha pasado como a mi colega tinerfeño Jesús Castro… y es que me he tenido que agarrar a la silla. Y es que hay afirmaciones que no se pueden hacer gratis. Por partes:
-Es cierto que los ISRS afectan a los niveles de serotonina, sin embargo no conozco esos estudios que demuestran la existencia de déficits previos. La lógica por lo que se ha llegado a esta conclusión es algo así como “ya que si incrementamos los niveles de Serotonina mejora, debe ser que previamente tenía bajos niveles de serotonina”. Pero esto SOLO es un modelo teórico. Si así fuera (es decir que existe un marcador biológico de la depresión) el diagnóstico de la misma se haría con una analítica.
“Los fármacos son una forma eficiente de tratar la depresión”: por cada estudio que me muestres que demuestra su eficacia (es decir que funciona “algo” mejor que un placebo” y te enseño otro que no la demuestra (y eso que distintos análisis sobre revistas científicas, demuestra que un 25% de los ensayos –los que no tienen resultados positivos- no se publican). Pero dado que sí existe algún estudio que demuestre su eficacia (entre un 50% y un 60%) voy a aceptar la mayor (obviando que los trabajos suelen estar financiados por las propias farmacológicas)… pero no admito lo del precio – no son baratos – y sobre todo me llama la atención que te parezca positivo que los antidepresivos los pueda recetar el médico de cabecera. De hecho en España el 80% de los ansiolíticos y antidepresivos son recetados por el médico de cabecera… es decir que un tío sin ninguna formación psicológica, hace un diagnóstico en una consulta ambulatoria de entre 5 y 10 minutos que a cualquier profesional le llevaría una o dos sesiones de una hora!!!!!
Otra; “los pacientes suelen dejar el tratamiento porque se encuentran mejor”: entre un 40 y un 50% de los casos podrían dejarlo porque no les hace ningún efecto. El resto podrían dejarlo porque están mejor, pero también: porque tienen calambres en el estómago, porque tienen la boca seca y hablan como si fueran pedos todo el día, porque no pueden dormir, porque duermen demasiado, porque no se les levanta, porque no pueden estarse quietos, porque últimamente han estado valorando la posibilidad de suicidarse (un efecto muy demostrado en niños y adolescentes y un estudio suizo también lo ha encontrado en adultos), porque habitualmente se combina con ansiolíticos (benzos altamente adictivas), porque…
Y con relación a la combinación de tratamientos: esta es otra idea que también viene de la lógica (si esto cura un poquito y esto otro cura otro poquito, las dos cosas juntas curarán más) pero desgraciadamente las cosas no son así, y la evidencia en este momento no demuestra que los tratamientos combinados sean mejores que el farmacológico o el psicológico por separado.

Lamento haberme liado tanto, pero es que el tema me trae loco. Un saludo

irakolvenik dijo...

Agradezco vuestras visitas y los matices que habéis aportado a la entrada, que es cierto que en algunos aspectos se queda un poco coja... No he hablado de los efectos secundarios, pero Antonio los ha descrito muy bien y sí, son una razón importante para dejar el tratamiento. Los he visto en un familiar cercano y no es nada agradable.
Sin embargo, un apunte: los antidepresivos son más baratos que la psicoterapia, especialmente para la seguridad social. Sería mucho mejor que la sanidad pública pudiera proveer de psicólogos y psiquiatras a todo aquel que lo necesitase, y costear las terapias que en el mejor de los casos pueden durar entre varios meses y un año. Pero lamentablemente esto no es así y no todo el mundo puede pagar un psicólogo.

Antonio Olives dijo...

Este tipo de medicación tiende a la cronificación de estados, tu misma recomiendas en tu post que el antidepresivo debe mantenerse durante dos años. En la inmensa mayoría de los casos los tratamientos psicológicos son mucho mas breves.y cuando se ha estado tanto tiempo bajo medicación es muy complicado dejarla. Sabes que habitualmente suelen prescribirse combinados con ansiolíticos, casi siempre benzodiacepinas, con un importante componente adictivo, sobre los ISRS se dice que no existe este efecto si no un "efecto de discontinuación" (¿?¿?¿?). De cualquier manera, las personas bajo medicación suelen tener problemas para dejarla, porque no son capaces de responsabilizar de la mejora a su propia competencia personal sino a un componente externo, por lo que es habitual que se genere una dependencia "psicológica" importante. Esto, unido a las múltiples estrategias que utilizan las farmacológicas para evitar la salida al mercado de genéricos (como patentar el mismo producto hasta 100 veces, con pequeñas variantes y para usos casi identicos...en este momento la UE se dispone a darles un tironcito de orejas por esto) hace que este tipo de medicación no resulte nada, nada barato.
Un saludo

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Coñio, Antonio, te me adelantas.....pero me ahorras en escribir que no veas....
Pues eso ira..lo que dice Antonio, suscrito al 100 por 100.
Por no hablar de como acortan la vida estos medicamentos. Creo que el amigo Gustavo en Psicoseando, acaba de incluir en su blog una entrada al respecto.
Un saludo y en cualquier caso está bien esto del blog.

irakolvenik dijo...

Esto no lo había tenido en cuenta, pero es verdad que los tratamientos también se prolongan mucho y dejarlos suele ser complicado. Lo que no sé es si la psicoterapia aislada es más efectiva, conozco algunos casos pero siempre se combinó con fármacos. Normalmente se dieron los antidepresivos y cuando el paciente mejoró un poco empezó con la terapia. En todo caso, gracias por vuestras aclaraciones.
En cualquier caso, quizá en este post di la impresión de pensar que los antidepresivos son la panacea, y nada más lejos de la realidad. Siempre hay que tener en cuenta si los problemas que pueden ocasionar son peores que lo que solucionan.

Saludos!

Antonio Olives dijo...

No hay evidencia suficiente de que las terapias combinadas sean más efectivas que la farmacológica o la psicológica aislada. El que habitualmente se recomienden las terapias combinadas, responde a un presupesto "lógico" pero no necesariamente probado. Las prácticas habituales en psiquiatría no son necesariamente las más probadas. Recientemente un grupo de investigadores sacaron un "ranking" con los 14 medicamentos que más se estaban prescribiendo para usos "off-label" para los que no hay suficiente evidencia empírica. De los 14, 9 son medicamentos psicotrópicos. Es decir, las drogas psiquiátricas son las que más se utilizan para usos para los que no fueron creados ni para los que fueron aprobados, bajo el simple "criterio clínico" del psiquiatra. El que algo se haga por costumbre lo único que implica es que la gente asume que debe hacerse así, pero sin criterio.

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