Estos días ha surgido en los medios el polémico tema del aborto, respecto a la ley que va a permitir a las mujeres decidir sobre el aborto a los 16 años. La Iglesia, como viene siendo habitual, se ha pronunciado al respecto mostrando su rechazo ante la iniciativa. Pero no sólo eso, además ha emprendido una campaña en contra de la reforma de la ley del aborto que incluye vallas publicitarias en las que aparece una cría de lince ibérico con el sello "lince protegido" junto a un bebé y el texto "¿Y yo? ¡Protege mi vida!"
La comparación que hacen entre la protección a los linces y otras especies, y la protección de los seres humanos nonatos ha sido definida como demagógica. En realidad, lo que están haciendo los obispos y los sectores afines de la derecha que apoyan su campaña, es definir la situación en sus propios términos. George Lakoff, famoso lingüista estadounidense, habla en varios de sus libros de la importancia de los marcos cognitivos en el discurso político. Cada partido basa sus ideas en una serie de valores contrapuestos a los del otro, y estas ideas se organizan precisamente en estos marcos cognitivos. Todos poseemos tanto el marco conservador como el progresista, aunque sólo tengamos activo uno de ellos, por tanto, a los partidos (y en este caso a la Iglesia, que se rige también por el marco conservador) les interesa activar su marco en los ciudadanos. ¿Y cómo activarlo? Mediante el lenguaje. Ayudándose, en este caso, de imágenes.
El mensaje es claro: un bebé (monísimo, por supuesto, y de varios meses, en ningún caso un embrión o un feto) pide que se proteja su vida. A ver quién es capaz de negárselo. Sin embargo, en ningún caso vemos a la madre, ni hablamos de su libertad para decidir, ni contemplamos posibles problemas derivados de la gestación o el parto para ella, ni nos planteamos el hecho de que una adolescente críe a un hijo al que no desea. Por otro lado, la comparación con el lince y más en general con la protección al medio ambiente, una maniobra que ofrece una imagen del gobierno más preocupado por los animales y las plantas que por los seres humanos. Ya tenemos el asunto entendido dentro de un marco conservador: radical oposición al aborto, no se le permite a la mujer decidir sobre su propia maternidad, lo cual, y más viniendo de la Iglesia, tiene un importante sesgo machista, puesto que los hombres (unos pocos) sí pueden decidir sobre la maternidad de esas mujeres.
En el lenguaje, como vemos, está la clave. Cualquier refutación que se pretenda hacer a las afirmaciones que comentamos no tiene posibilidad de éxito si no se reenmarca la situación y se lleva a términos progresistas. Si se intenta responder utilizando el mismo marco conservador, caemos en una trampa, pues el marco está basado en unos valores muy arraigados y bien definido en la mente de las personas. Mientras esté activo, los hechos que no encajen simplemente no se tendrán en cuenta, y los que sí lo hagan pasarán a reforzarlo. De eso es de lo que habla Lakoff y es la estrategia que el sector religioso de la derecha está utilizando. ¿Cómo enfrentarse a ello? Cambiando de marco, volviendo a definir la situación en otros términos.
La mayor parte de discursos políticos se basan en esto, por ello es importante que seamos conscientes y los juzguemos de manera crítica, siendo capaces de abstraer las ideas fundamentales del marco en el que se basan, los valores que las sustentan.
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7 comentarios:
Interesante este tema de los marcos
De todas formas, cuando vi uno de esos carteles tan colorido con un niño y un lince, lo primero que me vino a la cabeza fueron unos potitos, por la cosa de que la marca tiene linces en sus etiquetas. Hasta que no lo vi en las noticias no me percate de que era la campaña de la iglesia ^^
Os saluda un psicoestudiante de Jaén
Gran entrada, sí señor. No sé por qué me da que Comunicación te está gustando = b. Y si te ha parecido itneresante lo del marco, espera a la publicidad y las rutas de Petty y Cacioppo.
Sobre el tema en cuestión, de verdad prefiero no opinar, porque si empiezo no paro. Lo dejamos para un café, si te parece bien = ).
Alavezz, gracias por tu comentario! Un saludo para ti desde Castellón.
Ernie, me alegro de que te guste la entrada. La verdad es que el libro de Lakoff me ha gustado mucho, aunque es un poco idealista en sus planteamientos (lo cual no tiene por qué ser malo).
Mi opinión sobre el tema ya te la imaginarás si has leído la entrada, aunque no haya sido muy explícita. De todas formas, da para un café o dos, en cuanto vuelvas. Eso sí, el mío descafeinado :P
Lo sé ; )
Bueno, no conozco al tal George Lakoff, pero aplicando un poco de sentido común:
"Todos poseemos tanto el marco conservador como el progresista, aunque sólo tengamos activo uno de ellos"
¿Cómo es eso?
Cuando hago un análisis de un tema como el aborto intento ponerme en el lugar de las dos partes (de la mujer que quiere abortar y del feto que "quiere" vivir).
Al ver una campaña como la de la iglesia pienso que es demagógica(como lo es el término "progresista" para representar determinada ideologia politica), pero también que en parte lleva razón.
En general me considero una persona moderada, ni muy conservadora ni muy progresista, e intento integrar diversos puntos de vista.
"En el lenguaje, como vemos, está la clave. Cualquier refutación que se pretenda hacer a las afirmaciones que comentamos no tiene posibilidad de éxito si no se reenmarca la situación y se lleva a términos progresistas. Si se intenta responder utilizando el mismo marco conservador, caemos en una trampa, pues el marco está basado en unos valores muy arraigados y bien definido en la mente de las personas. Mientras esté activo, los hechos que no encajen simplemente no se tendrán en cuenta, y los que sí lo hagan pasarán a reforzarlo. De eso es de lo que habla Lakoff y es la estrategia que el sector religioso de la derecha está utilizando. ¿Cómo enfrentarse a ello? Cambiando de marco, volviendo a definir la situación en otros términos."
Lo que dije antes, parece como si se hubiera que ver las cosas o en un extremo o en otro(marco moderado o marco progresista), y no se pudiera hacer en una posición, digamos, moderada. Prefiero un marco centralista :)
A lo mejor lo estoy entendiendo mal.
Y esto un poco más off-topic en cuanto a que tiene menos que ver con la psicología:
"Ya tenemos el asunto entendido dentro de un marco conservador: radical oposición al aborto, no se le permite a la mujer decidir sobre su propia maternidad, lo cual, y más viniendo de la Iglesia, tiene un importante sesgo machista, puesto que los hombres (unos pocos) sí pueden decidir sobre la maternidad de esas mujeres."
Si te refieres a que la ley regule esto del aborto no lo veo nada machista. La ley tiene que velar por el bien de la ciudadania, independientemente de que determinadas leyes se aplican a mujeres o a hombres.
Hola David. Voy a intentar responder a tu comentario ^^
"Todos poseemos tanto el marco conservador como el progresista, aunque sólo tengamos activo uno de ellos"
Esto quiere decir que todos somos capaces de pensar desde diferentes ideologías. Aunque no comparta un punto de vista, puedo ponerme en el lugar de otro y entender por qué defiende ese punto de vista. De manera implícita o explícita, poseemos los diferentes esquemas o visiones del mundo, es lo que nos permite, por ejemplo, entender una película planteada desde un marco concreto aunque no sea el que preferentemente tenemos activo. Puedes integrar diversos puntos de vista precisamente porque eres capaz de utilizar diferentes marcos.
El marco moderado también existe, no tiene por qué existir sólo el conservador y el progresista, aunque la mayoría de personas se decantan al final hacia uno u otro. En este caso, además, partimos de un grupo social que defiende una visión marcadamente conservadora (la Iglesia), frente a otro que teóricamente es progresista (si realmente lo es o no, es otra cuestión) de ahí que sean los que he utilizado para el análisis.
No tienes por qué estar entendiendo mal el asunto, como he dicho, una visión moderada es tan legítima como las otras. A lo que me refiero cuando hablo de refutar las afirmaciones conservadoras desde un marco progresista es a lo que decía antes: partimos de un sector muy conservador, contrapuesto a la visión progresista (con progresista no me refiero necesariamente a la visión del gobierno, sino a las personas con esta ideología). Debo aclarar que Lakoff, de cuyas ideas he partido para esta entrada, es progresista, y en su libro precisamente habla de cómo enfrentarse a la ideología conservadora.
"Si te refieres a que la ley regule esto del aborto no lo veo nada machista. La ley tiene que velar por el bien de la ciudadania, independientemente de que determinadas leyes se aplican a mujeres o a hombres."
El hecho de que una ley regule el aborto no es machista. Lo que es machista es que unos pocos hombres tengan poder sobre las decisiones que toman las mujeres sobre su maternidad. Aquí el sesgo está, realmente, en la propia estructura de la Iglesia, donde el poder está siempre en manos de los hombres.
Creo que he respondido a todo, si me he dejado algo, no dudes en preguntar ^^
Un saludo
Gracias por la aclaración ;)
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