Esta tarde he asistido a una conferencia impatida por Jose Manuel Aguilar Cuenca, uno de los pioneros en hablar sobre el síndrome de alienación parental (SAP) en España. El SAP se ha convertido en un problema creciente en los últimos años, aunque fue ya descrito (sin esta denominación) allá por los ochenta por los terapeutas sistémicos de la Escuela de Milán. En esencia, se trata de un problema relacional, en el que uno de los progenitores se las arregla para destruir el vínculo afectivo que los hijos tienen con el otro progenitor, y que suele darse en situaciones de divorcio, especialmente cuando hay disputas por la custodia de los hijos. Como ha explicado Jose Manuel Aguilar, inicialmente los hijos se utilizan como "armas" contra la ex-pareja, pero más tarde acaban actuando por iniciativa propia contra el progenitor alienado.
Para que esto se produzca, el progenitor alienador (que puede ser tanto el padre como la madre) utiliza una serie de estrategias que tienen como objetivo inculcar al niño el odio hacia el otro progenitor. Por ejemplo, hablarle mal de él o ella, interrumpir las llamadas o visitas, esconder los regalos, poner falsas denuncias... Aunque al principio el niño se sienta desconcertado, acaba interiorizando esas creencias y expresando odio hacia el progenitor alienado: se niega a verle, a coger el teléfono, etc. El pensamiento del niño se polariza: su padre personaliza todo lo malo, su madre, todo lo bueno (o a la inversa). El odio puede llegar incluso a las agresiones físicas.
Una característica destacada diferencia estos casos de aquellos en los que realmente hay un maltrato por parte de uno de los padres, y es precisamente esta polarización: no hay ambivalencia hacia el progenitor alienado, no hay recuerdos felices ni características agradables, todo en él es malo. Además, no hay miedo hacia él, como es habitual en un maltratador, hay odio.
El tema daría para varias entradas, de momento, voy a dejar este vídeo, que es un fragmento del programa Informe Semanal en el que aparecen varios casos de SAP.
En una parte del vídeo aparece una persona diciendo que el SAP no existe. El SAP no es una enfermedad que pueda tener una persona, no es probable su presencia en un DSM, es un problema en las relaciones de la familia, ocurre a un nivel supraindividual. Pero ocurre, aunque lo llamemos de otra forma, existen muchos casos documentados y bastante investigación al respecto.
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15 comentarios:
Atención, porque el tema es controvertido. Situaciones así ocurren, claro que ocurren. El problema surge cuando al ponerle un nombre, situaciones concretas adquieren una entidad para terceros, y pensar que es una situación estadísticamente más significativa de lo que en realidad es. Estaría bien echarle un vistazo al manifiesto que muchos compañeros han hecho, con relación a este tema: http://firmasmanifiesto.blogspot.com/
Simplemente para tenerlo en cuenta. No creo que haya que negar que la situación se da, pero hay que tener mucho cuidado al hablar de este tema.
Por otra parte, supongo que la referencia a la escuela de Milán la haría el ponente del que hablas, si no es así, me gustaría conocer la referencia. Porque nunca he visto tal referencia a este síndrome por el equipo de Selvini-Palazzoli, quizá en alguno de sus libros se hable de procesos de triangulación (que puede parecerse- uno de los padres se aliaría con el hijo en contra del otro) pero, en primer lugar el proceso de triangulación no fue acuñado por la escuela de Milán (probablemente fueron los estructuralistas o tal vez antes) y en segundo lugar, no se trata de un proceso consciente ni perverso, se trata de un proceso subyacente en el proceso familiar en el que todos serían co-partícipes, tanto los dos padres como el hijo, participarían en el proceso de triangulación… (Selvini fue psicoanalísta, luego dejó de serlo y luego se le olvidó que había dejado de serlo)
Pues nada, que... precaución, con estos temas.
Un saludo
Hola Antonio, gracias por tu comentario.
La referencia a la escuela de Milán la hizo en efecto el ponente, concretamente dijo que un cuadro muy similar fue descrito en el libro "Juegos psicóticos en la infancia" aunque sin el nombre que se le ha dado actualmente, sin embargo es cierto que no lo he consultado así que lo escribí (quizá de forma un poco impulsiva) confiando en la veracidad de sus palabras.
Me gustaría remarcar algo que he dicho en la entrada y que va en la línea de lo que adviertes sobre el peligro de poner nombre y por tanto conceder entidad a un fenómeno: el SAP no es una enfermedad, es el nombre que se le ha puesto a un tipo concreto de situaciones en las que las relaciones entre un progenitor y su hijo se deterioran debido a la acción del otro progenitor. No todos los casos en los que un menor rechace a su padre o su madre serán casos de SAP, además, no sólo el padre o la madre pueden alienar al otro. El alienador puede ser un abuelo, la nueva pareja del padre o la madre... Y no ocurre únicamente en divorcios.
El error creo que se comete al entender esta situación como una patología que está presente "dentro" de una persona, lo cual tiene un evidente potencial perverso. Por otra parte, es fundamental tener mucho cuidado a la hora del diagnóstico. Como es habitual en estos temas, poner una etiqueta diagnóstica es algo muy serio y la persona difícilmente podrá deshacerse de ella. Como dices, hay que tener precaución.
Un saludo.
Ya que se ha comentado que el concepto SAP es controvertido os dejo aquí recogido la opinión del Colegio Oficial de Psicólogos que, como se podrá comprobar, dista mucho de las de otras menos fundadas:
CONSIDERACIONES EN TORNO A LA PERTINENCIA DEL SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL EN LA EVALUACIÓN PSICOLÓGICA
fecha de publicación 18/06/2008 6:07:00
© INFOCOP ONLINE 2007
Comunicado de la Coordinadora de Psicología Jurídica del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España
18/06/2008
Por parte de la Coordinadora de Psicología Jurídica del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España, deseamos avalar la conveniencia del análisis de la problemática que se conoce como Síndrome de Alienación Parental en la evaluación psicológica, tanto dentro del ámbito forense del derecho de familia, como de otros relacionados. Los investigadores y los psicólogos muestran gran consenso al considerarlo como una alteración cognitiva, conductual y emocional, en la que el niño desprecia y critica a uno de sus progenitores. Esta conducta y actitud de rechazo y minusvaloración, es injustificada o responde a una clara exageración de supuestos defectos del progenitor rechazado. Para hablar de este síndrome, debe descartarse por completo la existencia de cualquier forma de maltrato o negligencia en los cuidados del niño, asegurándose de que las críticas no se refieran a conductas o actitudes reprochables por parte del familiar rechazado. Como todo avance científico y profesional, está sujeto a continua revisión, pero no puede ser negado "a priori", cuando existe literatura científica y actividad profesional que lo describe, y reconoce su utilidad.
Conocí un caso de alienación parental. Bueno, lo que hoy se consideraría así. La verdad es que no es bonito...
El caso es que, como decís, a diferencia de otros preceptos psicológicos, el SAP tiene una fuerte connotación jurídica, y cuando un concepto empieza a interpretarse desde un enfoque "descontextualizado" pasa lo que pasa. Lo que me recuerda en cierto modo a la famosa "enajenación mental transitoria" (o algo así) que tan de atenuante sirve en tantos juicios. Según tengo entendido, es un término nacido puramente en el ámbito jurídico, no psicológico, lo cual me parece cuanto menos intrusismo = b.
Pero bueno, que tenéis razón, la cosa no es para tomarla a la ligera.
Soy una madre afectada por esta problemática ya que mis 2 hijos me odian a raíz del envenenamiento al que han sido sometidos por el entorno paterno. Conozco a muchos padres y madres en igual situaciòn, y por supuesto que habrá casos en los que el rechazo de los hijos esté más que justificado, pero también os puedo asegurar que otros somos padres y madres como cualquiera de vosotros y que estamos viviendo esta realidad tan dolorosa. Me parece un absurdo discutir por la terminología, si es síndrome ó no, si entra dentro de la catalogación psicológica ó judicial... Nuestro dolor es real, y las consecuencias para la vida de nuestros hijos, serán irreparables. Nuestros hijos viven alejados de uno de sus padres y con un odio que les va a influir en su equilibrio emocional toda su vida.
Lo que hace falta son buenos profesionales, peritos y jueces conocedores de este fenómeno, que sepan detectarlo y que no permitan que se cuelen casos de verdadero maltrato y abuso hacia los hijos. La prudencia y cautela con este tema sería unicamente contar con expertos con la capacidad de discernir la verdad, pero no se puede negar que los hijos cuyos padres están separados, pueden terminar excluyendo a uno de ellos al verse en un conflicto de lealtades e inducido al odio, sin ningún otro motivo.
No vamos a pagar justos por pecadores ni a meternos a todos en el mismo saco, ya que la mente humana y los comportamientos son de una complejidad enorme y no todo se puede estandarizar.
Victoria
Gracias a todos por vuestras aportaciones. Creo que coincidiremos en que el síndrome de alienación parental es una situación muy grave, y sería deseable que los profesionales estuviesen bien formados e informados al respecto, para detectar y tratar estos casos de forma más eficaz. Como dice Victoria, para los padres el dolor es muy fuerte, y para los hijos esto puede tener consecuencias muy, muy graves. Por tanto, creo que la mejor forma de afrontar este problema es formar bien a los profesionales, tanto del ámbito psicológico como judicial (abogados, jueces) para que los casos de SAP puedan ser detectados y tratados eficazmente.
Victoria, lamento tu situación, y comprendo que en una posición así lo último que preocupa a uno es cómo se llame el asunto. Pero, en mi opinión, sí es necesaria la terminología; precisamente para lo que tú comentas: que profesionales de varios ámbitos puedan formarse correctamente en el asunto y se lo menos traumático posible. Y para ello hace falta que al tratar el tema, todo el mundo sepa de qué se está hablando sin ambigüedad, y que cuando un psicólogo/abogado/trabajador social/quién sea se refiere al término, lo haga en las mismas condiciones.
Mucho ánimo.
Por qué no cuenta victoria lo que le hacia a sus hijos, esta tía es una maltratadora.
Que se deje de dar pena, y que deje a esos niños tranquilos, si fuera una madre no haría daño como lo está haciendo.
Por cierto el sap no existe y su ideología es usada por maltratadores
Ey Pao! Enorgullécete de tener por fin un comentario serio en este blog, de esos que se basan en argumentos racionales, y no simples sentencias infundadas. Y todo gracias a Ana! = b. Aún tenemos mucho que aprender sobre acusaciones personales en espacios "públicos".
Ojo, que no conozco a ninguna de las dos involucradas, y no digo que una tenga razón y la otra no, pero el SAP SÍ EXISTE, y hasta ahora, lo dicho por Victoria me parecía un relato típico de un proceso así. No sé al resto.
Sea como fuere, no creo que este sea el lugar para echarse cosas en cara. Si os conocéis (como parece ser el caso), id a daros de ostias a otra parte. Este intenta ser un sitio serio.
Bueno, me disculpo. No tengo autoridad para decir algo así, pero no retiro lo dicho. Que sean las responsables del blog las que se pronuncien.
Las autoras de este blog no vamos a tolerar ataques personales de este tipo aquí, es un blog donde se tratan temas de psicología (o de otras áreas) y no problemas personales.
Respecto a lo que dice Ana sobre que el SAP no existe, primero, decir que no es ningún tipo de ideología, es la descripción de una situación que de hecho se da en ciertos casos y requiere para su diagnóstico precisamente que las acusaciones contra el progenitor alienado sean infundadas. Para más información te remito al comentario de Anónimo en este mismo post, donde recoge la opinión del Colegio Oficial de Psicólogos al respecto.
Parece que este blog lo último que es, es de profesionales de la psicólogia.
El sap no existe, os pongais como os pongais, y la coordinadora dice algo sin decirlo, como todos los diagnosticoso sap, juego al lio lio yo no he sido, tambien tendrá que rendir cuentas cuando llegue el momento, que no tardará. Lo que intentais ahora es seguir impregnando con la ideología del sap los sectores de la justicia, pero os vais a llevar una sorpresa, y desde estratos muy altos.
Y me reitero para los que no lo sepan, que no existe, que es una falacia, que no está reconocido, que con este sap habeis hecho mucho dañó a niños apartandolos de sus madres bruscamente, y eso lo van a pagar muy caro.
Las autoras de este blog somos estudiantes, esto no implica que no queramos hablar de temas tan serios como lo es el SAP. Todo aquel que visite el blog es libre de seguir leyendo o simplemente de no hacerlo.
Las personas que escriben comentarios opinan y dan sus argumentos a favor o en contra, siempre sin ningún tipo de ataque. Es verdad que si se diagnostica el sap y se trata de una equivocación, puede causar daños tanto a los niños como a los padres. Pero hay ocasiones en las que realmente se da.
Los comentarios a favor de la existencia del SAP están cargados de argumentos que los sustentan. Todavía no hemos leído ningún argumento, propiamente dicho, que justifique su inexistencia.
Soy un padre, un buen padre.En en año 2005,para evitar que pudiera optar a la custodia compartida de mis hijos y quedarse con todo mi ex me denuncio por malos tratos hacia ella, denuncia que cuatro meses más tarde fue archivada, a pesar de ello no pude optar en el divorcio por la custodia compartida, tres años despues y a petición de mis hijos he solicitado la custodia y de nuevo me ha vuelto a denunciar por malos tratos hacia mi hijo. En cuatro años no he faltado ni un sólo dia en recoger a mis hijos en el regimen de visitas (Martes, Jueves,Fines de Semanas Alternos y Vacaciones por mitad), a raiz de esta denuncia llevo ocho meses sin ver a mis hijos, ahora no quieren verme por las cosas que les dice su madre, sufren SAP, estoy francamente mal, cuando va a despertar la Justicia y va a desenmascarar a tanta mala persona. Voy a seguir luchando por mis hijos, aunque me vaya la vida en ello. Hijos mios, os quiero, os amo con toda mi alma, os hecho de menos.Papa
JCJMMORENO, siento que estés pasando por una situación tan dolorosa. Tal vez, si te sientes realmente mal, sería una buena idea buscar algún tipo de apoyo psicológico. Espero que puedas volver a ver a tus hijos y que salgas del círculo tan destructivo que supone el SAP.
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