Trastorno antisocial de la personalidad

La característica esencial del trastorno antisocial de la personalidad es un patrón duradero de conductas socialmente irresponsables que reflejan desconsideración hacia los derechos de los demás. Muchas personas con este trastorno se implican en repetidos actos ilegales.
Las características de la personalidad más relevantes incluyen la falta de interés o preocupación por los sentimientos de los demás y, más notablemente, la falta de remordimientos por el daño que pueden causar. Estas características hacen que fracasen en roles que requieren su fidelidad, su honradez o su fiabilidad en cualquier función social. Algunas personas con este trastorno muestran soltura y encanto pero lo utilizan para seducir, burlarse o explotar a los demás.
El trastorno antisocial de la personalidad se expresa a través de conflictos con las normas ya desde la infancia (niños que mienten, roban, se escapan de casa, etc.) y que enseguida destacan por su frialdad y su falta de miedo.
No son propensos a presentar trastornos psicóticos y suelen acudir a la clínica psiquiátrica a raíz del consumo de estimulantes. Son individuos condenados a la inadaptación pero parece que maduran sensiblemente con el paso de los años. Aún así, es difícil hablar de la normalización de su personalidad en la vida adulta.
La personalidad antisocial es mucho más frecuente en varones que en mujeres, pero su presencia es detectable en ambos sexos.
En cuanto a su etiología, los estudios con gemelos y de adopción indican que los factores genéticos predisponen al desarrollo del trastorno de personalidad. De hecho, la prevalencia familiar de este trastorno, habla más a favor de la intervención de factores genéticos que de una alteración exclusiva en los procesos de socialización por prácticas educativas. Por otra parte, en la historia infantil de estas personas hay figuras maternas demasiado tolerantes y padres excesivamente débiles, pero la emergencia del trastorno es tan temprana que a veces es difícil distinguir entre causas y efectos en la interacción paternofilial.
De nuevo aparece la polémica genes- ambiente!!! Aquí os pongo un vídeo relacionado con esto….^^



Trastorno antisocial de la personalidad: Genes y ambiente
Cargado por raulespert

5 comentarios:

Ernie dijo...

Si se me permite un pequeño y modesto apunte, creo que es importante señalar la relación del trastorno antisocial de la personalidad con la psicopatía, ya que muchas veces se confunden. Sobre todo a nivel clínico, por compartir algunas semejanzas.

Personalmente, creo que el componente biológico es más determinante en la psicopatía, y que el trastorno antisocial de la personalidad se debe más a la falta de una integración eficiente en los patrones y dinámicas relacionales desde la niñez. La diferencia está, creo yo, en que unos no los integran porque no pueden, mientras que otros no los llegan a aprender y, por lo tanto, tampooco a desarrollar.

De todas formas, el video... No sé. Discovery tiene cosas buenas pero a veces quien mucho abarca poco aprieta, y no me gusta cómo sueltan tan panchos que "si lo han tenido tus padres, tú también lo tienes". Relacionado con este tema, me gusta más este:
http://video.google.es/videoplay?docid=-8605098364370180767

¡Gran tema Pao! Da para mucho = b

irakolvenik dijo...

Respecto a lo que dices, estoy bastante de acuerdo contigo. Precisamente la diferencia entre trastorno antisocial de la personalidad y psicopatía ha traído de cabeza a más de uno, y la controversia sigue. Creo que en este tema lo determinante son las variables afectivas. Me explico: se han identificado dos dimensiones de la psicopatía, una relacionada con la conducta impulsiva y socialmente desviada, y la otra con las características afectivas de los psicópatas (carencia de remordimientos, insensibilidad al castigo, manipulación y explotación de otras personas...). Las personas con trastorno de personalidad antisocial cumplen las primeras, que son las que identifican el trastorno en el DSM-IV, pero no presentan las características afectivas propias de los psicópatas. La falta de empatía, auto-valoración arrogante y desmedida, y encanto falso y superficial son características propias del psicópata que el antisocial no comparte.

Un apunte importante... este artículo no lo escribí yo, sino Laura! Así es, después de mucho tiempo, ha vuelto al blog! XD

Ernie dijo...

Uff!!

Qué fallo! Ni me di cuenta... ¡PERDÓN LAURA! =S. Ya se sabe, la costumbre ^^'.

Antonio Olives dijo...

Una opinión: me encanta cuando los psicólogos nos disponemos a la salvación moral de la humanidad y nos inventamos estas cosas de psicópatas, trastornos de personalidad, etc… y así nos cargamos la posibilidad de que nazcan malnacidos y malnacidas. Así los susodichos malnacidos, dejan de ser merecedores de una colleja bien administrada y la podemos cambiar por un tratamiento farmacológico y psicoterapéutico. Yo, personalmente sigo creyendo que existe gente con muy mala baba y sigo pensando que esto, por más que lo cuente el DSM-V o el VI, no me parece un trastorno.

Otra cosa que resulta bastante curiosa, es que los investigadores, ahora que tenemos acceso al código genético, sigan acudiendo a los estudios con gemelos. Los estudios con gemelos han sido ampliamente criticados en muchas ocasiones. Y una de las razones creo que cae de cajón. ¿En qué porcentaje de nacimientos se da un nacimiento de gemelos monocigóticos? (me suena que poquitos), que prevalencia tiene la etiología de la que estás hablando; depende del listo, pero la mayoría de los listos dicen que entre un 2 y un 3%. Es decir, para reunir una muestra decente que nos lleve a alguna conclusión tendríamos que contratar a una versión biónica de Paco Lobatón… y parece que no se hace así. Las conclusiones se sacan sobre muestras mínimas, que luego resulta que no cumplen todos los requisitos deseados (viven en condiciones muy similares, cuando no se conocen, etc…). Cuando no nos encontramos con casos como el de Ciryl Burt y sus estudios sobre inteligencia, en los que el señor, directamente se inventó los datos.

Un saludo

Cruz dijo...

Poniendo etiquetas a los trastornos que comentamos no intentamos justificar las malas acciones. De hecho, la psicopatía ya no está en el DSM.

Ernie, te perdono ^^

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