Es decirlo y, a más de uno, le entra el miedo. Sin embargo, hablar en público es algo que muchas personas vamos a tener que hacer en un momento o en otro. Supone una situación difícil, ya que nos sentimos amenazados: si cometemos algún error, nuestro público nos evaluará negativamente, lo cual supone un "castigo" a nivel social, una amenaza a nuestro estatus y nuestra autoestima. No hace mucho, dimos un pequeño seminario a un grupo de estudiantes de traducción sobre el tema, y esos fueron justo los miedos que nos transmitieron. ¿Qué podemos hacer ante ello?
Una opción que parece bastante efectiva, sobre todo las primeras veces, cuando la ansiedad nos puede jugar más malas pasadas, es utilizar las técnicas de relajación. Personalmente admitiré que no son mi fuerte, pero unas inspiraciones profundas antes de comenzar pueden ayudar y mucho a reducir la activación excesiva. Ahora bien, el punto más interesante que les veo a estas técnicas es que obligan a la persona a focalizar su atención en algo diferente de su miedo, en este caso, la respiración. Es decir, podemos utilizar la estrategia que queramos, pero la clave está en no atender constantemente al miedo, ya que en ese caso únicamente conseguimos incrementarlo. Atención: estoy diciendo esto en relación a un miedo "normal", que no paraliza completamente a la persona, aunque sí provoca malestar y puede jugarnos alguna mala pasada en el escenario. Si el miedo realmente impide que la persona cumpla sus objetivos, una técnica de relajación probablemente no sea suficiente. Se puede recurrir también a técnicas de corte más cognitivo, como puede ser identificar los pensamientos anticipatorios del miedo para refutarlos con aseveraciones racionales. De hecho, estoy segura de que existen cientos de técnicas y estrategias para combatir el miedo escénico.
Pero al final, la forma de perder el miedo pasa por enfrentarse a aquello que lo produce. Esto es, si uno quiere perder el miedo a hablar en público, en algún momento tendrá que hacerlo, evitar las situaciones que nos asustan no consigue sino aumentar nuestra ansiedad. Pero a veces, no podemos simplemente subirnos a un escenario y ponernos a hablar. En ese caso, quizá lo que nos muestra este vídeo pueda resultarnos útil...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




3 comentarios:
Hola chicas, me gusta ver lo que vais escribiendo, me llega mucho entusiasmo vuestro y este puede ser uno de los motores para enfrentarse a las escenas temidas.
Yo pienso que una de las maneras de enfrentarse a los miedos es con el apoyo que pueda llegar a convertirse en autoapoyo, esto hace que disminuya el miedo y así puedan aflorar las habilidades que estaban atenazadas por este sentimiento.
El miedo nos protege, es un sentimiento amigo, nos informa de que nos estamos jugando algo importante para nosotros...
En cuanto a la relajación suele funcionar mejor cuando sueltas el aire....
Enhorabuena por la reflexión
"La vida es pa i formatge"
Juliet
Buff... hablar en público... ese sí que es un tema peliagudo.
Además puede haber innumerables factores externos como internos... por ejemplo hablar ante un tribunal, o ante expertos en la materia, siendo tú no tan experto... da miedo. Pero también da miedo tener que hablar delante de un público menos experto que tu (dando clase a alumnos por ejemplo)...
mi método personal: presentar y presentar y presentar (delante de la familia, amigos, conocidos, ayudantes, colegas...)
saludos!
Juliet, supongo que te refieres al apoyo social, muy útil no sólo para superar este miedo sino para afrontar cualquier situación difícil.
Psi-investigación, ése es el método que yo considero más efectivo... exponerse.
Muchas gracias por vuestros comentarios! ^^
Publicar un comentario en la entrada