Esta tarde he estado leyendo sobre trastornos de ansiedad. En uno de los momentos de descanso se me ha ocurrido buscar, precisamente, fobias extrañas. Esto viene a cuento porque en ese momento acababa de leer sobre la teoría de la preparación, de Seligman, que da una explicación a la cuestión de por qué determinadas fobias son más comunes y otras, realmente extrañas.
Según esta teoría, existen determinados estímulos a los que es más probable que los animales (seres humanos incluídos) desarrollen miedos y fobias. Estos estímulos, diferentes para cada especie, se conocen como estímulos preparados. Por ejemplo, las arañas son estímulos preparados para desarrollar una fobia en los seres humanos. Esto tiene una función evolutiva: si una persona tiene miedo a las arañas, y las evita sistemáticamente, evitará también picaduras potencialmente dañinas. Por supuesto, los estímulos preparados no tienen que ser necesariamente animales, puede tratarse de otros objetos o situaciones (por ejemplo, las alturas, aguas profundas...). Es muy fácil desarrollar una fobia a este tipo de estímulos. Todos tienen en común el hecho de que evitarlos sea útil para la supervivencia, o al menos lo fuera en el momento en que esta característica fue seleccionada y transmitida a los descendientes, ya que actualmente provocan numerosos problemas.
Por otra parte, existen muchos otros estímulos no preparados, que vendrían a ser neutros en relación a su capacidad para convertirse en estímulos fóbicos, por tanto, resulta más difícil que se desarrolle una fobia hacia ellos, aunque de hecho algunos representan mayores amenazas que los preparados. Para un niño pequeño, resulta mucho más peligroso un enchufe que una serpiente, y sin embargo es más probable que desarrolle fobia a la serpiente que al enchufe. La serpiente está preparada, el enchufe no.
Por último existen los estímulos contrapreparados, que serían muy difíciles de asociar con situaciones de miedo o amenaza y por tanto sería bastante improbable desarrollar una fobia hacia ellos. Por ejemplo, es muy improbable tener fobia a beber, porque beber (agua, o cualquier otro líquido) es necesario para la supervivencia.
Y sin embargo, aunque sean infrecuentes, existen fobias a los objetos más inofensivos e incluso a ideas que no representan objetos tangibles, como días de la semana. Existe la fobia a beber, y a cruzar la calle, y a cenar y a las conversaciones de después de la cena. En Internet hay docenas de listas de fobias extrañas.
Para mí, la más curiosa, la hipopotomonstrosesquedipedaliofobia, por lo irónico de su nombre: miedo a las palabras largas.
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9 comentarios:
Vaya tela! XD. De todas formas, creo que esto es un buen ejemplo de situaciones en las que, efectivamente, los psicólogos se matan por clasificar las cosas. Porque ya me dirás tú qué sentido tiene categorizar una fobia a las palabras largas como patológica... Aunque no vamos a discutir otra vez sobre esto. POR FAVOR.
Aparte, hablando de los estímulos preparados, Seligman, etc., a mí los estímulos que me parecen más interesantes son los preparados ontogenéticamente. Me explico.
Como bien dices, existen estímulos para los que la evolución nos predispone a ser condicionados con más facilidad. Esos son los filogenéticamente preparados. Sin embargo, se ha visto que otro tipo de estímulos, como pistolas y otro tipo de armas "modernas" (modernas puede ser desde la época de Cromagnon) también resultan más fácilmente asociables. Es curioso, no?
Es curioso. La verdad, yo creo que lo que se asocia, o lo que está realmente preparado, no es tanto el objeto en sí (sea un arma, o cualquier cosa) como la situación de amenaza en la que ese objeto aparece. El objeto se asocia con la situación amenazante y la "simboliza", cuando aparece, el individuo evoca la situación amenazante y siente miedo.
Es decir, estaríamos preparados para desarrollar miedo a situaciones en las que otras personas puedan o quieran hacernos daño (lógico) y por tanto a los objetos asociados a esas situaciones, como las armas.
No sé si lo he dejado muy claro... Lo que quiero decir es que creo que el miedo no se desarrolla hacia el objeto en sí, sino hacia la situación asociada con ese objeto. Ahí tendría más sentido el miedo a las palabras largas: lo que da miedo no son las palabras propiamente sino una situación en la que estas palabras se digan i que resulte amenazante, por ejemplo, porque el individuo no las conoce y se siente inferior, o evaluado. Que ese miedo sea patológico... bueno, es otra cuestión.
En fin, vaya lío ^^'
En realidad, los reyes de la calificación y patologización son más bien psiquiatras y psicoanalistas, jeje. Que no digo que no lo puedan ser, pero habria que verlo individualmente.
No he estudiado aun, ni leido mucho sobre las fobias. Pero supongo que en realidad se le puede tener fobia a cualquier cosa si se asocia con algo negativo. Vamos, una fobia causada más por la experiencia(estimulo condicionado)que por una predisposición genética.
El caso, David, y lo más interesante del asunto (al menos para mí ^^), es que sí existen determinados estímulos a los que geneticamente estás predispuesto a desarrollar una fobia, como las serpientes o las arañas.
Esto no quiere decir que de nacimiento les tengas miedo (hay muchas personas que no), sino que por el hecho de ser mamífero tu carga evolutiva ha hecho que sea más fácil que los asocies a cosas negativas, ya que hace años esos animales fueron depredadores de los primeros mamíferos, con los que compartes cierta herencia filogenética = ).
¡Viva la Evolución! ¿Eh, Pao? XD
Ah, la evolución... :P
En fin, ya lo ha explicado Ernie. En realidad, se puede tener fobia a casi cualquier cosa, pero algunos estímulos son más fáciles de asociar que otros. A eso precisamente se refiere el concepto de preparación del que hablaba en el post.
Claro, claro estoy de acuerdo. Y la evolución es un tema que me encanta.
Además, aunque seamos psicólogos (bueno, los que sean, yo aún no, jeje) no debemos menospreciar la gran influencia de los genes. No determinan, pero sí predisponen. Eso sí, aún queda mucho por aprender.
Pero el caso es que hay gente que le dices la posibilidad de una predisposición genética para conductas y un poco más y te tachan de nazi.
Menos prejuicios y más ciencia ;)
En fin, que me voy un poco por las ramas, jej.
Bueno, creo que aquí el único que ya es psicólogo es Ernie ^^'
La verdad es que la idea de que los genes influyen de manera significativa en la conducta puede crear inicialmente actitudes de rechazo, porque muchas veces se entiende que la influencia genética implica determinismo, es decir, que la herencia determina cómo somos y qué hacemos y no tenemos, en realidad, voluntad para decidir. Y esto choca de frente con la idea de libre albedrío, por un lado, y con las posiciones más ambientalistas, por otro (la clásica dicotomía herencia-ambiente).
Sin embargo como bien apuntas los genes no determinan, aunque sí predisponen a determinados rasgos o conductas, y son estas predisposiciones en interacción con las circunstancias ambientales lo que al final determina nuestra personalidad y nuestro comportamiento. Interacciones que, por otra parte, son muy complejas, pero muy interesantes, aunque eso daría para otro post! ^^
Pues sí. Tiene que ver con el determinismo, y también con que parece que reconocer que somos diferentes desde que nacemos implica necesariamente algún tipo de discriminación negativa. Y no es así.
Un buen libro sobre este tema es del psicólogo Steven Pinker: La tabla rasa.
Es un debate interesante el de la ciencia y lo políticamente correcto. Por ejemplo, hace un tiempo leí un artículo que demostraba que las personas están predispuestas a sentir rechazo por personas de otras etnias. Y le daba una explicación evolucionista, también.
Como lo de las fobias, está claro que no porque tengamos esa huella filogenética vamos a desarrollar fobia a reptiles y demás, igual que una persona que es educada en valores de igualdad no se convertirá en una racista/xenófoba. Pero no deja de ser curioso cómo existen ciertos temas que parece tabú tocar.
Como escuché ayer a un tipo muy listo "en ciencia, puedes estar de acuerdo o no estarlo, pero lo que es, te lo has de creer hasta que se pueda demostrar lo contrario".
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