El email y el reforzamiento intermitente

Jesús Encinar hace en su blog una interesante reflexión sobre cómo el email, pero también facebook, tuenti, google reader o cualquier otro servicio semejante pueden tener a algunas personas enganchadas durante horas, revisando cada poco tiempo si hay algo interesante. Para ello, se basa en la teoría del condicionamiento instrumental de Skinner, entendiendo que el correo electrónico puede funcionar como un programa de reforzamiento de intervalo variable. Cada cierto tiempo, un tiempo que puede variar enormemente, algo interesante puede llegar a la bandeja de entrada. Nosotros, como los ratones presionando palancas, revisamos continuamente si está ya disponible nuestro reforzador.
El condicionamiento instrumental supone que la probabilidad de que se dé una conducta está determinada por sus consecuencias. Así, si una conducta es recompensada será más probable que se repita en el futuro, pero si es castigada su probabilidad de ocurrencia se reducirá. Cuando una conducta es recompensada siempre, el sujeto la dará sólo cuando quiera la recompensa, y si deja de ser recompensada, pronto dejará de darla. Pero si la recompensa sólo aparece algunas veces, y no podemos predecir cuándo, la respuesta se dará continuamente y no desaparecerá a pesar de no haber recompensa. Como no siempre la obtenemos, podemos pensar "quizá la próxima vez" y volver a darla (he de decir que Skinner no hubiese dado esta explicación, puesto que pensar no sería para él realmente necesario para que el reforzamiento funcionase... pero para lo que nos ocupa, sirve). Por eso continuamos respondiendo una y otra vez, aunque sólo algunas, muy pocas, sean recompensadas.
Sé que estas explicaciones pueden ser algo reduccionistas, sin embargo, es una explicación que se ha aplicado también, por ejemplo, a la adicción al juego en las máquinas tragaperras, como un factor (entre otros) que mantiene la conducta de juego.
Desde luego, no parece descabellado. Aquí tenéis el post entero.

Psicólogos y robots


En 1970, Masahiro Mori formuló una hipótesis conocida como el Valle Inexplicable (the Uncanny Valley) relacionada con la respuesta emocional humana ante un robot o alguna otra representación humanoide (dibujos, muñecos, etc.). Según esta hipótesis, la respuesta emocional de un ser humano ante un robot será más positiva cuanto más se asemeje el robot a la forma humana. Sin embargo, en lo que podríamos considerar un continuo desde "totalmente no humano" a "totalmente humano" existe una zona (que sería el valle inexplicable o inquietante) en la que el robot u otra representación producen una respuesta de aversión o repulsión en la persona que las ve. Esta zona se corresponde con aquellas representaciones casi humanas, pero que no lo son del todo, como es el caso del robot de la imagen. Este tipo de representaciones pueden resultar de algún modo inquietantes y producir una sensación de miedo o extrañeza que las hacen poco atractivas, especialmente si están en movimiento.
Mori aportó algunas explicaciones sobre por qué ocurre este fenómeno. Por ejemplo, dijo que cuando la representación no se parece mucho a un ser humano, se acentúan sus rasgos antropomórficos y nos produce agrado e incluso empatía (pensemos, por ejemplo, en personajes de dibujos animados). En el caso en que se parecen mucho a las personas, se acentuarían los rasgos no-humanos y se produciría este rechazo. Otra posibilidad es que los rasgo de este tipo de robots se asemejan a los de personas enfermas o cadáveres, lo cual lleva a la respuesta de rechazo. Algo similar ocurre con personas que modifican de manera exagerada su cuerpo a través de cirugía estética o con las figuras de cera.
Ninguna de estas explicaciones ha sido realmente probada, ni la hipótesis del Valle Inexplicable completamente demostrada. Mori era especialista en robótica y formuló sus ideas en una época en la que los robots casi humanos no eran ni de lejos una realidad. Actualmente se han hecho estudios partiendo de esta hipótesis, pero he estado buscando un poco y todos estos estudios han sido realizados por especialistas en robots, informática, etc. No he encontrado ni un psicólogo. No es que me parezca extraño, pero creo que la psicología podría aportar mucho al estudio de la interacción humano-robot, y que a la vez ello produciría conocimientos útiles para la psicología.
Se me ocurren muchas preguntas que esta colaboración podría responder o matizar... ¿cómo diferenciamos un ser humano de un ser casi humano? ¿por qué no todas las personas muestran esa reacción descrita por Mori? ¿es mejor diseñar robots muy similares a los humanos o que se parezcan, pero poco? ¿en qué medida la cultura modula la reacción ante los robots y otras representaciones antropomórficas?

¿Cuáles se os ocurren a vosotros?

¿Sobrevivirás?

¿Puede tu especie sobrevivir un millón de años a cambios climáticos, depredadores y enfermedades? Puedes descubrirlo en el juego de Darwin sobre la selección natural, aquí.
Se trata de manejar tu especie a través de los diferentes cambios que se producen en su medio ambiente, haciendo de vez en cuando que se produzca alguna mutación genética que permita adaptarse mejor (lo cual, paradójicamente, tiene un punto de diseño inteligente) y en definitiva intentar preservar la especie durante un millón de años, que es el objetivo del juego.

¡Suerte!

Comer, dormir, estudiar

Así voy a pasar las próximas semanas, junto con otros muchos estudiantes universitarios que empiezan estos días los examenes (co-autora del blog Cruz incluida). El jueves hicimos el primero, más de tres horas. Me puse enferma al salir, pero no va de esto el post. Va de que estos días la vida de las autoras de este blog se va a reducir a lo siguiente:

Por si no se lee bien el texto: EAT, SLEEP, PSYCHOLOGY, es decir, COMER, DORMIR, PSICOLOGÍA. Bueno, y algún descanso para el café.

Si os ha gustado la imagen, os podéis hacer una camiseta, y no es broma. La he encontrado aquí, con otros muchos diseños relacionados con la psicología. Algunos están mejor que otros, la verdad. Espero que os gusten.

Derechos asertivos

A veces, cuando estoy estudiando delante del ordenador, hago búsquedas en google de los conceptos con los que me estoy peleando. Hace un rato he tecleado "Conducta asertiva" y me he encontrado con cientos de definiciones, junto a otros tantos consejos y pautas para ser asertivos. La primera entrada, como es habitual, era la de Wikipedia. Dejando de lado el rigor de los contenidos de la wikipedia (cada uno que se fíe de lo que quiera) el artículo sobre asertividad me ha parecido de lo más interesante, así que me he permitido hacer un descarado copy&paste de un fragmento, esta lista de "Derechos asertivos". Igual a alguno le da ideas para los siempre incumplidos propósitos de año nuevo.

  1. Derecho a ser tratado con respeto y dignidad.
  2. En ocasiones, derecho a ser el primero.
  3. Derecho a equivocarse y a hacerse responsable de sus propios errores.
  4. Derecho a tener sus propios valores, opiniones y creencias.
  5. Derecho a tener sus propias necesidades y que éstas sean tan importantes como las de los demás.
  6. Derecho a experimentar y a expresar los propios sentimientos y emociones, haciéndonos responsables de ellos.
  7. Derecho a cambiar de opinión, idea o línea de acción.
  8. Derecho a protestar cuando se es tratado de una manera injusta.
  9. Derecho a cambiar lo que no nos es satisfactorio.
  10. Derecho a detenerse y pensar antes de actuar.
  11. Derecho a pedir lo que se quiere.
  12. Derecho a ser independiente.
  13. Derecho a superarse, aun superando a los demás. (Castanyer: 1996:48)
  14. Derecho a que se le reconozca un trabajo bien hecho.
  15. Derecho a decidir qué hacer con el propio cuerpo, tiempo y propiedades.
  16. Derecho a hacer menos de lo que humanamente se es capaz de hacer.
  17. Derecho a ignorar los consejos de los demás.
  18. Derecho a rechazar peticiones sin sentirse culpable o egoísta.
  19. Derecho a estar solo aun cuando otras personas deseen nuestra compañía.
  20. Derecho a no justificarse ante los demás.
  21. Derecho a decidir si uno quiere o no responsabilizarse de los problemas de otros.
  22. Derecho a no anticiparse a las necesidades y deseos de los demás.
  23. Derecho a no estar pendiente de la buena voluntad de los demás.
  24. Derecho a elegir entre responder o no hacerlo.
  25. Derecho a sentir y expresar el dolor.
  26. Derecho a hablar sobre un problema con la persona implicada y, en los casos límite en los que los derechos de cada uno no están del todo claros, llegar a un compromiso viable.
  27. Derecho a no comportarse de forma asertiva o socialmente hábil.
  28. Derecho a vulnerar, de forma ocasional, algunos de los derechos personales.
  29. Derecho a hacer cualquier cosa mientras no se violen los derechos de otra persona.
  30. Derecho a tener derechos.
  31. Derecho a renunciar o a hacer uso de estos derechos.


Por cierto, feliz 2009.