Ayer hablaba con mi amiga Nescalina sobre los resultados de los exámenes. Estaba preocupada por mantener la nota que había obtenido en el examen anterior, una nota muy elevada por cierto (mi enhorabuena). ¿Cuál es el problema? Que a un resultado excepcionalmente bueno, suele seguirle uno no tan bueno, del mismo modo que a uno extraordinariamente malo le sigue otro mejor. Cuando esto ocurre, los seres humanos tendemos a atribuir estos cambios exclusivamente a mejoras o empeoramientos en nuestra capacidad, cuando lo cierto es que lo único que hacen nuestros resultados es volver a su valor promedio: este fenómeno se denomina regresión a la media.
El hecho de no ser conscientes de que los resultados de los exámenes (y muchas otras cosas) tienden a volver a sus valores habituales tras una excepción, o de interpretar de forma inadecuada este fenómeno, puede llevarnos a creencias falsas o poco útiles para nuestra adaptación al entorno. Pongamos por caso un niño que suele obtener notas, por ejemplo, alrededor del 7 (notables) en matemáticas. Imaginemos que este niño ha tenido un buen día y en el examen de hoy ha sacado un 10. Probablemente, su profesor y sus padres lo felicitarán por este buen resultado, esto es, le darán un refuerzo positivo. ¿Qué pasará en el próximo examen, cuando vuelva a sus notas habituales alrededor del 7? Probablemente será castigado (en el sentido de que sus padres y profesores no estarán contentos con él) por su resultado normal.
Ahora imaginemos a otro niño, que suele sacar también notas similares. Este niño ha tenido un mal día y ha suspendido el examen. Seguramente, su profesor y sus padres se sentirán decepcionados y pueden castigarlo (en el sentido que sea, echándole una bronca o dejándolo sin videojuegos). En el próximo examen, lo más probable es que los resultados vuelvan a la normalidad, así que todos lo felicitarán por esta gran mejora.
A partir de esto, se podría concluir que, en el primer caso, el niño tuvo una ejecución excepcionalmente buena y, en el segundo, excepcionalmente mala, pero que no fueron más que esto, excepciones, y por tanto no debemos extrañarnos tanto cuando las cosas vuelven a la normalidad. Sin embargo, a los seres humanos nos gusta buscar explicaciones a todo, y más si estas explicaciones nos llevan a pensar que somos nosotros quienes controlamos las cosas. Así, se podría pensar que en el primer caso, las felicitaciones hicieron que el niño se relajara y no estudiara, empeorando sus resultados. En el segundo, por el contrario, se podría pensar que el castigo hizo que el niño se pusiera las pilas y mejorara sus notas. A partir de ahí, no sería difícil concluir que el castigo hace mejorar la ejecución, pero no así las recompensas. Y esto ya es más serio, porque podría justificar determinadas formas de educación que no serían, precisamente, las más adecuadas. Con esto no quiero decir, ni mucho menos, que nuestras reacciones ante los hechos y ante los demás no tienen efecto, y que los resultados serán completamente independientes de nuestras acciones. Lo que quiero es señalar que hay que tener cuidado con las conclusiones que extraemos a partir de nuestra experiencia, porque podemos estar dando explicaciones muy alejadas de la realidad. Después de todo, creemos que somos lógicos y racionales pero... yo no estaría tan segura.
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8 comentarios:
Interesante...
Ese Rosel ahí XD.
Aunque la entrada me ha gustado mucho, quería hacer un apunte, a ver si estás de acuerdo.
Es importante tener en cuenta que la norma de regresión a la media se da cuando el número de sucesos tiende a infinito. Con esto quiero decir que se cumple cuando la cantidad de sucesos iguales es grande. Lo que se dice de las monedas "me ha salido cara, seguro que ahora me sale cruz", no es así. Una persona puede tirar 20 veces una moneda y salirle 20 caras. Poco probable, pero con 20 sucesos únicamente, la regresión a la media no se cumple, ¡sino que aparece el heurístico! No sé yo cuántos exámenes haría falta hacer para ver cumplida esta regla. Aunque, bueno, desde los 6 años son bastantes exámenes ^^.
En fin, que enhorabuena Inés, que se puede volver a sacar buena nota en el próximo =b.
Sip, estoy de acuerdo con tu apunte. Como dices, es otro ejemplo de razonamiento heurístico el pensar que lo que se cumple para series grandes, en general, se va a cumplir en una pequeña porción de las mismas. He puesto el ejemplo de los exámenes porque a lo largo de nuestra vida académica hacemos muchos ^^'
Con sucesos que ocurren con relativa poca frecuencia, la regla de regresión a la media es más difícil de verificar. Además, algunos sucesos tienen mucha variabilidad, y otros menos, lo cual también puede ser un factor que influya en el resultado.
Pero bueno Inés, que de esa asignatura has hecho pocos exámenes... lo mismo tu media va a ser una buena nota!
Pao, mejor explicado que en el libro de razonamiento ;);)
Esto me hace darme cuenta de que mi media es el 5 pelao y siempre vuelvo a él...
qué triste xD
Aunque la tendencia sea volver a la media, en los estudios la media no tiene por qué ser un valor inamovible. Puede cambiar (esperemos que a mejor) :)
realmente, un post MUY bueno, sobretodo la conclusion final jeje
felicidades! (aunque no porque el post sea excepcionalmente bueno ;))
El problema es que en esta socidad monetaria, te exigen saber unos mínimos para que trabajes en un puesto fijo, que será tu manera de obtener beneficios para pagar tu vida. Por lo que te estan exclavizando. Y a los niños se les dice que deben ser mejores, que deben sacar las mejores notas o que deben competir para conseguir un buen trabajo. Toda esta educación esta totalmente equivocada. No aprendes nada del ser humano, no parendes nada del planeta y sobre todo no te enseñan a preguntarte las cosas. Cada vez la educación está peor porque los ricos de la alta elite que controlan el mundo piden que sea así para poder controlarnos mejor.
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