Juegos de palabras

En una calle de Castellón hay una especie de texto escrito en rotulador sobre una pared (y por lo que parece, en otras paredes de las calles cercanas). Digo una especie de texto porque aunque nunca he llegado a leerlo con detenimiento, ya que el autobús pasa demasiado rápido y no da tiempo, no parece guardar una coherencia que lo haga comprensible. El texto habla sobre Dios y (creo) si los humanos lo merecemos o no. Sin embargo, no es eso lo que me llama la atención, sino la primera línea:

DIOS EXISTE = EX-Y-ESTE

Lo que me llama la atención es la forma de descomponer la palabra EXISTE, de manera que parece que el autor haya extraído algún significado oculto de la misma. Que conste, yo no sé quién escribió esas palabras en la pared ni por qué, pero esa forma de usar el lenguaje me recuerda a un caso que vi en clase de psicopatología, un paciente con esquizofrenia que durante la fase activa de su enfermedad hacía también esta clase de "juegos de palabras". Por poner un ejemplo, se preguntaba por el significado de la palabra telepatía, y llegaba a la conclusión de que significaba patía por la tele.

Cuando pensamos en la esquizofrenia o en otros trastornos psicóticos, lo que nos suele venir a la mente son los síntomas más llamativos: las alucinaciones (especialmente auditivas) y los delirios. Los delirios constituyen un trastorno del contenido del pensamiento, la persona tiene creencias extrañas y muchas veces bizarras, cosas que es prácticamente imposible que ocurran en la realidad. En ese caso, la alteración se encuentra en qué piensa la persona. Sin embargo, la alteración puede encontrarse también en el cómo. Una persona con un trastorno psicótico no sólo puede pensar cosas extrañas, también puede pensar de modo extraño, y esas alteraciones en la forma del pensamiento se supone que se reflejan en el lenguaje de la persona. Por tanto, en un paciente con un discurso alterado, por ejemplo, muy pobre, un clínico supondrá que también el pensamiento se encuentra alterado y que es, como el discurso refleja, pobre. Si por el contrario el discurso es incoherente, la conclusión será que el pensamiento es incoherente.
Los juegos de palabras como los que comentaba al principio también constituyen un tipo de trastorno formal del pensamiento que consiste en usar las palabras de forma poco convencional o inventar pseudopalabras según las reglas de formación de palabras del idioma. Aunque inventar palabras no es en sí mismo patológico y de hecho muchas personas lo hacen (hacemos) por diversión, creo que en el contexto de un trastorno psicótico el uso del lenguaje de forma extraña o poco convencional puede tener su relevancia a nivel clínico. La razón es que, partiendo de la suposición en que se basa el diagnóstico de alteraciones formales del pensamiento (que el discurso refleja el pensamiento, algo que ha generado muchos debates), una persona que habla de forma extraña también pensará de forma extraña. Por tanto, puede que su forma de razonar no sea como la del resto del mundo, y que las conclusiones a las que llegue sean distintas a las que sacaría cualquier persona. Estas conclusiones extrañas pueden constituir la base de creencias también extrañas que, si se mantienen, pueden llegar a ser delirantes. Es decir, que una alteración en la forma puede llevar a una alteración en el contenido del pensamiento.

Venga, ya os podéis empezar a preocupar. :)

9 comentarios:

Ernie dijo...

A mí me encanta hacer ese tipo de juegos de palabras...

metaemigrante dijo...

Es un juego de palabras matemático:
Donde “EX” es “e a la x”
Dios existe = 0
Por lo tanto x-y-este=1
Eso solo se logra cuando el límite de “este” tiende a infinito supongo que hará una analogía con su miembro.
… no mentira, no tengo ni idea.
saludos

Wake dijo...

Lo que realmente quiere decir es:

DIOS EX-ISTE

Es decir, que Dios es un antiguo miembro de la International Society for Technology in Education.

¿Conclusión?
La Iglesia es un negocio, cosa que siempre hemos sabido.

Aina dijo...

En ciertos casos, estos juegos de palabras se intercalan casi de forma compulsiva en todas sus conversaciones ¿Se entreverían rasgos TOC?

Por otro lado y teniendo en cuenta el ingenio de algunos de estos "pensamientos divergentes"... ¿Hasta qué punto serían indicativos de patología o de inteligencia? ^^

irakolvenik dijo...

Ese me parece un punto muy interesante, Aina, porque de hecho a veces aparecen muestras de un gran ingenio. Por eso decía que hacer juegos de palabras en sí no es patológico, yo creo que para considerarlo un síntoma deberíamos encontrarlo en el contexto de un trastorno, y tal vez con la compulsividad de la que hablas.

¿Es posible que sea una cuestión de grado, como ocurre muchas veces en psicopatología?

Atreo dijo...

Ya en obras clásicas se hacen juegos de palabras y falsas etimologías a partir de términos de los que ya se ha olvidado su primitivo origen y significado y a los que se les dan otros nuevos. Considerarlo una desviación o una anormalidad pienso que dependería , en gran medida, del contexto amplio y de las condiciones propias de la persona.
Siempre me gusta tener presente el hecho básico de que nuestra manera de estructurar y representarnos el mundo se basa en instrumentos como el lenguaje, que dependen de convenciones y reglas arbitrarios, y que tienen unas evidentes limitaciones que marcan y condicionan el universo mental que construímos en nuestra cabeza. Pero la realidad parece moverse siempre un paso más allá.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Precioso el juego de palabras de la telepatia. Me parece inteligente y una verdad como un templo. Cuidado con la psico patología.
El delirio hay que leerlo entre lineas igual que la alucinación. Hay que estudiar mas poesia y menos psico patología.
Un salud o.

Anónimo dijo...

A mi me parece que el desorden mental surge cuando el inconsciente se superpone a la consciencia. Es decir, en los cuerdos, es el consciente el que mantiene a raya al inconsicente, y cuando "perdemos el equilibrio", pasa a ser al revés.
Me imagino que ambos, consciente e inconsciente, saben entonces que algo anda mal, y ambos quieren ser curados, para restablecer la salud del individuo.
Entonces, lo único que pasa es que cuando el inconsciente manda, habla con su lenguaje, que es bien diferente al de la consciencia.
Supongo que la labor del terapeuta, y para lo que se prepara, es justamente conocer e interpretar ese lenguaje.
Luego, que un síntoma "tenga sentido", o sea "coherente", pasa a ser una cuestión bastante relativa.
¿los sueños son "coherentes", tienen sentido?
Desde el punto de vista de la consciencia, evidentemente no, no obstante quienes han sabido interpretar ese lenguaje (que creo que es EXACTAMENTE el mismo que el del "loco"), han descifrado mensajes.
Yo, si atendiera a personas con desequilibrios mentales, partiría de la base de que el "sinsentido" o la "incoherencia", no existen. Sencillamente porque el elnguaje del inconsciente no maneja esos parámetros.

Diarrea mental dijo...

Me parece que la Psicología se ha convertido en un gran libro taxonómico en el que rotulamos a la gente. Me sumo al comentario de Jesus Castro, menos Psicopatología y más Poesía.
¿Cual es el valor de buscar el grado de locura en cada cosa?
Aveces, las cosas simplemente son...

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